Los viajeros vivirán una auténtica experiencia gastronómica andaluza en un entorno rural.
La actividad comienza con la llegada a una finca tradicional rodeada de olivos, donde se les dará la bienvenida con una breve explicación sobre el entorno y los productos locales.
A continuación, participarán en una clase práctica de cocina española, aprendiendo paso a paso a preparar un plato tipico de manera facil, utilizando ingredientes frescos y de proximidad. El anfitrión explicará las técnicas, trucos y secretos de la cocina española, mientras los participantes colaboran activamente en la elaboración.
Durante la experiencia, disfrutarán de un ambiente relajado y cercano, acompañado de vino local y aperitivos andaluces.
Finalmente, los viajeros compartirán la comida preparada alrededor de una mesa rústica, disfrutando del paisaje, la tranquilidad del campo y la hospitalidad local.